Tras escalada violenta, el gobernador del Cauca, repudia los ataque e insite en el llamado al gobierno nacional


La escalada de violencia que sacudió al departamento durante el fin de semana, con hechos tan graves como el hostigamiento en Totoró, la detonación de una motobomba en Balboa y un nuevo atentado contra el peaje de El Mango en La Sierra, fue rechazada de manera contundente por el gobernador Octavio Guzmán.
El mandatario advirtió que estas acciones no solo alteran gravemente el orden público, sino que vulneran los derechos fundamentales de los ciudadanos, sembrando el temor en las comunidades rurales y urbanas que únicamente anhelan vivir en paz y sacar adelante a sus familias con su trabajo.
Ante este crítico escenario de seguridad, el gobernador hizo un vehemente llamado al Gobierno Nacional para que asuma con determinación su responsabilidad constitucional en la protección del territorio. Aunque Guzmán aseguró que su administración está atendiendo cada emergencia y desplegando acciones dentro de sus competencias legales, fue enfático en señalar que la magnitud de la violencia y el accionar de los grupos armados ilegales desbordan las capacidades locales, exigiendo una intervención inmediata, articulada y con recursos suficientes desde el nivel central para salvaguardar la vida de los caucanos.
Finalmente, el mandatario departamental alzó su voz para exigir el fin de la estigmatización que pesa sobre esta región. Guzmán recalcó que el Cauca es mucho más que el conflicto armado que históricamente ha padecido, y reivindicó el talento, la laboriosidad y la resiliencia de su gente. "No permitiremos que la violencia defina lo que somos ni que se desconozcan los sueños y las oportunidades que se construyen aquí día a día", enfatizó, haciendo un llamado al país para que reconozca el verdadero potencial de un departamento que se levanta a pesar de la adversidad.



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