Indepaz advierte que masacre en Santander de Quilichao no es un hecho aislado: es el reflejo del deterioro de la seguridad en el norte del Cauca

El director del observatorio de conflictividades de Indepaz, Leonardo González, afirmó que la masacre ocurrida en Santander de Quilichao, donde tres personas fueron asesinadas y abandonadas con un cartel alusivo a las disidencias de las Farc, no es un hecho aislado ni inesperado, sino la expresión de un deterioro sostenido de la seguridad y del fortalecimiento de regímenes armados ilegales que disputan el control territorial, social y económico en el norte del departamento.
González recordó que el riesgo ya había sido advertido por la Defensoría del Pueblo mediante las alertas tempranas 013 de 2025 y 036 de 2023, donde se señaló la imposición de normas de facto, las confrontaciones entre estructuras armadas y el riesgo permanente para la población civil en el municipio. En la zona confluyen el Frente Jaime Martínez y el Frente Dagoberto Ramos (ambos del Bloque Occidental Jacobo Arenas del Estado Mayor Central), así como bandas locales vinculadas a economías ilícitas.
El director de Indepaz criticó que las alertas sigan siendo tratadas como “simples documentos administrativos” y no como verdaderos mecanismos de prevención y protección de la vida, y señaló que la respuesta estatal continúa atrapada en una lógica reactiva y militarista que no transforma las condiciones estructurales del conflicto.
“No basta con aumentar el pie de fuerza o realizar operaciones militares si al mismo tiempo continúan fortaleciéndose las economías ilegales, el control social armado y la ausencia de garantías reales para las comunidades”, advirtió González. Con esta masacre, ya suman 55 las ocurridas en lo corrido de 2026, y el llamado de Indepaz es a implementar una estrategia integral de seguridad humana y construcción de paz que priorice la protección efectiva de la población civil, las comunidades étnicas y los liderazgos sociales en el norte del Cauca.




Comentarios